Este taller propone explorar el tarot como un dispositivo de observación y de indagación del misterio. Para ello, entiende el mazo no solo como un sistema simbólico, sino también como una forma de composición visual emparentada al arte de los altares.
A partir de esta perspectiva, las cartas se observan como imágenes que, al disponerse en una tirada, crean un campo de relaciones. De este modo, se permite leer aquello que no aparece de forma evidente en la realidad.
Durante la sesión se abordarán:
El tarot como estructura visual y relacional.
El tarot como altar portátil: disposición, composición y lectura de imágenes.
Diseños de tiradas y formas de observación.
Diferentes mazos de tarot, con énfasis en el tarot Rider–Waite.
Cruces entre práctica artística, ritualidad y procesos de intuición.
El taller incluirá ejercicios de tirada y observación colectiva de las cartas. Además, propondrá el tarot como una herramienta contemporánea de investigación visual y perceptiva para artistas
Maestra de flamenco, bailaora y mujer medicina, nacida en Sevilla en el seno de una familia gitana flamenca. Es hija del cantaor Jesús Heredia y de su madre Rosario, más flamenca imposible.
A los doce años debutó como bailaora solista en el tablao flamenco Los Gallos de Sevilla y en el grupo flamenco de su padre, el prestigioso cantaor Jesús Heredia. Además, obtuvo el Premio Nacional de Córdoba (España). Yolanda ha estudiado con grandes maestros como Manolo Marín, Enrique “El Cojo”, Farruco, Mario Maya, Milagros Menjíbar y Alejandro Granados. Ha participado en festivales en España, Japón, Finlandia y México, entre otros países. Destaca especialmente su trabajo con la bata de cola, disciplina en la que se ha consolidado como una de sus grandes maestras. Incluso, tiene entre sus alumnas a reconocidas bailaoras como Concha Jareño, La Moneta, Pilar Ogalla, Chloé Brûlé, Belén Maya y Rafaela Carrasco. Actualmente compagina su actividad como bailaora y coreógrafa con la docencia. Además, imparte desde hace más de treinta años seminarios alrededor del mundo, con especial énfasis en el estudio y la transmisión de la bata de cola.
En su largo camino en el mundo del flamenco —que ya suma casi 45 años— y desde muy corta edad, se le fueron sumando bultos a su propio equipaje de flamenca. Con el tiempo, esos bultos envolvieron su cotidianidad y ahora, vaya donde vaya, en su maleta viajan para siempre sus zapatos de flamenco, su bolsita de medicina para el altar del temazcal y su bolsita sagrada con sus cartas del tarot.
Con los años descubrió el pegamento invisible que el destino le regaló a través de estas tres herramientas, que ya no sabe separar. Una alimenta a la otra y, como espejo, se reflejan mutuamente. Camina con la responsabilidad de sus raíces, de su memoria, de su genética y de su sangre; de familia gitana, heredera de una larga tradición de curanderos y bailarines que transitaban por los caminos
En este cruce de saberes, el tarot se convierte también en un instrumento de lectura y observación: una herramienta para descifrar la lógica y la composición de los altares, y para explorar aquellas dimensiones de la realidad que no se presentan de forma evidente. Desde esta perspectiva, su práctica articula el flamenco, el temazcal y el tarot como lenguajes complementarios de conocimiento, percepción y creación.
AFORO LIMITADO.

