En una época obsesionada con la representación e identificación, la abstracción surge como un lugar de exploración sin restricciones. Remanufacturarla significa desmontar, inspeccionar y revisitar diversos movimientos de diversas épocas (ej. neoconcretismo brasileño, abstracción excéntrica, formalismo zombie) para tergiversar y desaprender sus formas de hacer y conceptos.
Esto será un punto de partida para ejercicios prácticos que contemplarán la abstracción en una dimensión amplia: no solo como un recurso artístico, sino como un concepto económico, social y cultural. Todo esto para pensar la abstracción como una forma de producción que origina una serie de lenguajes propios, los cuales pueden ser vistos como una herramienta para complementar y enriquecer cualquier tipo de práctica.
